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Ryanair, una compañia de tan bajo coste como de reclamaciones

Ryanair, una compañia de tan bajo coste como de reclamaciones

Relato de nuestros clientes

Me he decidido a contar mi historia con esta compañía como un aviso a navegantes ya que lo pasé mal y provocó que empezara mis vacaciones y las de mi familia con un ataque de nervios . O  sea que  espero que sirva de ayuda y aviso a posibles próximas “víctimas” de esta nefasta compañía.

El pasado mes de Julio iba con mi familia a embarcar de Londres Stansted a Frankfurt. Habíamos venido de Barcelona el día antes; con la misma compañía y sin ninguna clase de problema, para pasar unas horas en Londres y que mis hijos vieran donde había estado trabajando unos meses años atrás, hicimos algunas compras, cuatro souvenirs para la familia y llegamos con tiempo de sobra al aeropuerto, unas cuatro horas largas antes, ya que no estamos muy acostumbrados a viajar y teníamos miedo de perder el avión a Frankfurt. Fuimos al mostrador de facturación de las maletas y ahí empezó nuestro calvario.

La chica del mostrador nos dijo que las maletas tenían un sobrepeso de más de 3 kg por maleta y que si queríamos volar  tendríamos que pagar unas trescientas cincuenta libras. Mi estupefacción fue absoluta, en el vuelo Barcelona-Londres no nos habían dicho nada y lo que compramos en Londres no creo que llegara a pesar más de dos kg. No entendía nada, no sabía si podían exigirme lo que me estaban exigiendo, que cantidad había contratado exactamente al comprar los billetes...me sentí absolutamente indefenso. Somos una familia humilde que íbamos una semana a Frankfurt a ver unos parientes después de mucho tiempo de no coger unos días de vacaciones, que escogimos esta compañía por su bajo coste, trescientas cincuenta libras era un dineral para nosotros! De entrada al principio no sabía ni cuanto era exactamente el cambio a euros. Después de dos horas arriba y abajo solo nos dieron una opción, dejar peso en tierra. Lo hicimos pues el tiempo pasaba y tuvimos miedo de perder el avión. Fuimos sacando cosas hasta que las maletas pesaron los 20 kg por los que, según nos dijeron, habíamos pagado.

Hecho esto fuimos a embarcar, faltaban 45 minutos para la hora prevista de salida del vuelo pero...el vuelo ya había salido, porque habían cambiado el horario del vuelo sin habernos notificado y no salía otro hasta la mañana siguiente a las 7.30h que costaba 330 euros por billete! Éramos cuatro, por trescientos treinta, 1320 euros, más dormir y comer una día más en Londres si queríamos llegar a nuestro destino a la mañana siguiente con ésta maravillosa compañia “low-cost”. Les ahorraré el correspondiente ataque de nervios con el que conseguí que me costearan la estancia hasta la mañana siguiente; estancia que me la pasé angustiado buscando ayuda entre amigos y familiares para costear los billetes para poder llegar hasta nuestro destino final.

Al volver a Barcelona quise saber si lo que me había pasado era normal, si la compañía podía actuar como lo hizo y si no era así, que podía hacer. Un amigo me dijo que lo denunciara a AENA/AESA y así lo hice. Al cabo de un tiempo recibí una carta informándome y reconociéndome que tenía derecho a una indemnización, pero la verdad es que, ya había  pasado el tiempo, estaba más calmado y dudé en meterme en juicios pensando en que tendría que buscar un abogado, reembolsar más dinero...por suerte un compañero del trabajo que también había tenido problemas me facilitó el nombre de una empresa que se dedica a esto, www.defensordelpasajero.com  y ellos me dijeron que con la reclamación a AESA y si se ponía la denuncia posiblemente no hiciera falta ni ir a juicio porqué la compañía sabiendo que tenía las de perder normalmente llegaba a un acuerdo. Lo dejé en sus manos y efectivamente cobré la indemnización correspondiente.

Nadie nos quita el susto, desconcierto y angustia de las 48 horas pasada en el aeropuerto, ni el esfuerzo económico que nos supuso los meses siguientes devolver todo lo reembolsado para llegar a nuestro destino, pero ahora estoy satisfecho de no haberme olvidado del asunto, no solo por una cuestión económica, que también, evidentemente nos ha venido muy bien la indemnización, sino por el abuso con el que actuó ésta compañía con mi familia. No hay derecho, y si yo y a quien se encuentre con una situación parecida  lo dejamos pasar sin más, hasta dónde puede llegar la prepotencia y el abuso de ésta compañía?